domingo, noviembre 06, 2011

Admite el gobierno porteño que el hombre desaparecido podría estar debajo de los escombros

El subsecretario de Emergencias explicó que todavía no se pudo acceder ese lugar debido a la "inestabilidad" del edificio; informaron que esta tarde se demolerá el inmueble
El subsecretario de Emergencias porteño, Néstor Nicolás, admitió hoy que "existe la posibilidad" de que un hombre de 74 años, habitante del edificio derrumbado en el centro porteño y buscado por su familia, se encuentre "debajo de los escombros".
El funcionario reconoció que la ciudad recibió una denuncia sobre el paradero de Isidro Madueña en la noche del viernes, cuando se desplomó parte del inmueble de la calle Bartolomé Mitre 1232, pero argumentó que no se pudo "acceder" al predio para reiterar el recorrido de los socorristas por la "inestabilidad" del edificio.
"Existe la posibilidad de que haya alguien debajo de los escombros", admitió Nicolás en diálogo con radio Mitre. Y agregó: "Tomamos esta denuncia y se evaluó con bomberos de la Policía Federal la posibiilidad de acceder con un grupo especial de rescate y perros, pero la inestabilidad del inmueble lo impidió".
Según detalló el hijo del desaparecido, su padre, de 74 años, vivía en un departamento situado en el edificio que se derrumbó el viernes pasado en el centro porteño. Desde ese día permanece desaparecido.
"Mi papá no aparece y van a demoler el edificio", declaró Mariano Madueña, hijo de Isidoro, quien dijo haber presentado una denuncia en la policía. El hombre afirmó que su padre no se comunicó con él ni con otro familiar, y tampoco fue visto en los paradores que el gobierno porteño dispuso para las familias afectadas por el siniestro.
En declaraciones a C5N y Radio 10, Madueña expresó en la tarde del viernes el portero del edificio golpeó la puerta del departamento "3 B" que habitaba su padre y que no recibió una respuesta; luego, el edificio se desplomó.
Además, señaló que su padre tiene problemas auditivos, y criticó que el gobierno porteño no realizó un censo de las personas que fueron evacuadas ante el inminente derrumbe.
Por estos momentos, las autoridades municipales inician los trabajos de demolición total. En horas del mediodía comenzarían los trabajos y se espera que el trabajo se concrete durante la tarde.

Una obra con los cimientos “pelados”

El arquitecto responsable ni apareció por el lugar y en la Ciudad defienden las inspecciones realizadas, aunque admiten que les dijeron que el pozo estaba mal hecho. Duras críticas de la Uocra y de la Nación.

 Por Carlos Rodríguez
Los diez pisos del cuerpo de contrafrente de Bartolomé Mitre 1232, en el barrio porteño de San Nicolás, se desplomaron en segundos, con la misma facilidad con la que se cae un castillo de naipes. Ayer por la tarde, mientras seguía deshabitada, sin luz ni gas, la manzana que completan las calles Libertad, Rivadavia y Talcahuano, y las casas de la vereda de enfrente a la mole que se vino abajo, todavía se registraban movimientos en la estructura que quedó en pie. “Es posible que haya nuevos derrumbes. Estamos esperando que deje de moverse el edificio para empezar el lento trabajo de terminar de tirar todo lo que ya no puede salvarse”, le adelantó a Página/12 el subsecretario de Emergencias porteño, Néstor Nicolás. Los trabajos para “desmontar el edificio” podrían comenzar esta misma tarde. “Es una tarea que tiene que hacerse en forma muy lenta, para evitar cualquier complicación. Hay que hacer un trabajo quirúrgico”, señaló Nicolás. A nivel oficial todavía no fue confirmada la causa del derrumbe, aunque se sospecha que fue una “situación asociada” a la obra en construcción lindera de Mitre 1218/1220. La Uocra había denunciado “más de 15 incumplimientos a las normas de seguridad” en dicha obra.
Entre las quejas y la angustia de los vecinos afectados (ver nota aparte) y las duras críticas de la oposición, el Gobierno porteño se movió en pleno para tratar de capear el tembladeral. Expertos del cuerpo de Bomberos de la Policía Federal evaluaron ayer el estado del edificio, con la ayuda de una grúa de las que tendrán que utilizarse para iniciar la tarea de “bajar” la parte edilicia que no puede ser salvada. El jefe de Gabinete porteño, Horacio Rodríguez Larreta, confirmó que habrá que “demoler”, pero puso ahora el énfasis en “evaluar el riesgo, atender a la gente y determinar la causa del derrumbe”.
El ingeniero Edgardo Castro, de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo de la Nación, denunció que “hay un record de derrumbes en la ciudad por obras” en marcha. Precisó que “en un año hubo 13 hechos” y sostuvo que es un tema “preocupante”. “Las medidas de seguridad son para que no suceda nada, no para lamentarse después del derrumbe. En cualquier obra de ingeniería hay que tener la previsión porque nos vamos a encontrar con cosas que no sabemos, sobre todo en este tipo de terreno, en la Capital Federal, con edificios de más de 60 años.”
El director de Defensa Civil, Daniel Russo, informó que los servicios de luz y gas que al principio se habían cortado en seis cuadras a la redonda, anoche se registraban sólo en la manzana crítica y en las casas ubicadas sobre la vereda de enfrente. “Los escombros (del edificio derrumbado) cayeron hacia los costados, la mayoría hacia el lado de la calle Libertad (donde está la obra en construcción) y el resto en la playa de estacionamiento que está hacia el lado de Talcahuano”, explicó a este diario el subsecretario de Emergencias porteño.
Russo, por su parte, le dijo a Página/12 que sobre un total de “cerca de 40 departamentos”, ubicados en los dos edificios –frente y contrafrente– de la calle Mitre “se habrán caído 20, más o menos la mitad”. El director de Defensa Civil anunció que desde ayer se comenzaron a montar “las grúas que se van a utilizar para bajar la estructura que ya no tiene salvación”. La manzana afectada sigue evacuada, incluyendo un hotel y un hostel que están sobre la misma cuadra. Sigue interrumpido el servicio de la línea A de subterráneos entre las estaciones Once y Plaza de Mayo, para evitar vibraciones que puedan afectar al edificio en emergencia. Lo mismo ocurre con el tránsito de vehículos por Perón, Mitre, Rivadavia, Talcahuano, Libertad y el Pasaje Rivarola.
La Agencia Gubernamental de Control del Gobierno porteño (AGC) dijo que la obra en construcción de Mitre 1218/1220 había sido registrada para “demolición total y obra”, pero todavía no se presentó ante el organismo de control el arquitecto a cargo, Ezequiel Mariano Rivarola. La obra había sido denunciada el 5 de agosto en el Sistema Unico de Atención Ciudadana (Suaci) por “ruidos molestos y temblores” producidos por la excavación. La Dirección de Fiscalización y Control de Obras había inspeccionado el lugar el 26 de septiembre y, según se dijo oficialmente, “tenía todos los planos registrados, estructura, submuración y excavación”.
El director de la AGC, Javier Ibáñez, hizo saber que “el profesional (por el arquitecto Rivarola) mostró un grado de desinterés por lo que sucedió y nunca se hizo presente en la obra, pese a los numerosos llamados que le realizamos”. Edgardo Castro, de la Superintendencia de Riesgos de Trabajo, fue crítico a la hora de evaluar los controles de obra que hace el Gobierno porteño. “Si partimos del derrumbe del boliche Beara (donde se desplomó un entrepiso y fallecieron dos jovencitas), al ver la pericia policial uno se da cuenta de que nadie hizo nada para que eso no suceda.”
Según su opinión, “el nivel de los profesionales que trabaja en las inspecciones es bueno, pero los funcionarios políticos son incompetentes”. La Unión Obrera de la Construcción de la República Argentina (Uocra) hizo saber ayer que había denunciado en dos ocasiones a la obra lindera al edificio de Mitre 1232 por “múltiples incumplimientos” en las medidas de seguridad. Las denuncias fueron hechas el 11 y el 19 de agosto por la
Seccional Capital de la Uocra y el Area de Prevención de Riesgos Laborales del gremio ante la Dirección General de Protección del Trabajo porteña. La entidad gremial constató “una serie de irregularidades que abarcaban desde la falta de elementos de protección y seguridad para los trabajadores hasta la falta de señalización y protección de zanjas y excavaciones”, dijo la Uocra en un comunicado.
Las denuncias precisaron “más de quince incumplimientos a las normativas de seguridad laboral por parte de la empresa principal declarada responsable del emprendimiento y denominada Le Marche Construcciones S.R.L. con domicilio en Crisólogo Larralde 5048”. Aunque todavía no se dijo cuál fue la causa del derrumbe, un funcionario porteño dijo que el arquitecto a cargo de la obra en construcción admitió, durante un contacto telefónico, que en las excavaciones habían “pelado los cimientos” del edificio que se derrumbó.

Denuncian la desaparición de un hombre que vivía en el edificio

SOCIEDAD /  Mariano Madueña, aseguró hoy que su padre, de 74 años, que vivía en un departamento situado en el edificio que se derrumbó el viernes pasado en el centro porteño, permanece desaparecido desde ese día. 
06.11.2011 | 11.42   |   FacebookTwitter

Intentan frenar la demolición por una persona desaparecida



"Mi papá no aparece y van a demoler el edificio", declaró Mariano Madueña, hijo de Isidoro, quien dijo haber presentado una denuncia en la policía. 

El hombre afirmó que su padre no se comunicó con él ni con otro familiar, y tampoco fue visto en los paradores que el gobierno porteño dispuso para las familias afectadas por el siniestro. 

En declaraciones al canal C5N y radio 10, Madueña expresó en la tarde del viernes el portero del edificio golpeó la puerta del departamento "3 B" que habitaba su padre y que no recibió una respuesta; luego, el edificio se desplomó. 

Además, señaló que su padre tiene problemas auditivos, y criticó que el gobierno porteño no realizó un censo de las personas que fueron evacuadas ante el inminente derrumbe. 

"Hay un grave error en la evacuación. No se censó a la gente que bajó" a la calle, sostuvo. 
Consultado sobre el caso, Néstor Nicolás, subsecretario de Emergencias del gobierno porteño, reconoció que Madueña "no figura entre las personas que fueron evacuadas". 

El funcionario señaló que integrantes de Grupo Especial de Rescate de la Policía Federal y de los bomberos realizaron "un pequeño pasaje visual" sobre los restos del edificio pero no hallaron a una persona. 

Sin embargo, advirtió que sobre el hombre podrían haber "siete pisos de escombros". Nicolás, en diálogo con radio 10, destacó que por el momento los trabajos de demolición se concretarán tal como están previstos. "No hay otra forma de resolver este problema", aseveró el funcionario.

La justicia penal ya investiga el derrumbe del edificio de diez pisos

Publicado el 6 de Noviembre de 2011
Una de las vecinas del inmueble presentó una denuncia penal por estrago doloso contra el responsable de la obra y los funcionarios del gobierno de la Ciudad. Lo que quedó en pie sería demolido hoy. Cruce de acusaciones.



La justicia penal ya investiga las responsabilidades por lo ocurrido en Bartolomé Mitre al 1232, en el barrio porteño de San Nicolás, donde la mitad de un edificio de diez pisos y 30 departamentos (repartido en tres cuerpos), se derrumbó porque los cimientos habrían sido afectados por la excavación y otros trabajos en una obra que se realiza en el terreno vecino.
Mónica Nizzardo, una de las más de 220 damnificados por el hecho, se presentó ayer en la Comisaría 3ª, a instancias de su abogado Mariano Bergés, y acusó por estrago doloso al responsable de la construcción lindera, el arquitecto Ezequiel Mariano Rivarola, y a los funcionarios del gobierno porteño que debieron fiscalizar las tareas. “Es un hecho gravísimo que por un azar o cuestión del destino, no fue más grave”, sintetizó Bergés, un ex juez penal, en diálogo con Tiempo Argentino.
La presentación quedó a cargo del juez Guillermo Rongo, quien deberá determinar, por ejemplo, si el material utilizado para la llamada submuración fue el declarado y el control oficial se hizo en tiempo y forma. “Las inspecciones o no se hicieron o se hicieron mal”, opinó Bergés.
El estudio de Rivarola, quien se presentó como proyectista y director de la obra, emitió ayer un comunicado de prensa para asegurar que cumplían “las reglamentaciones y normas vigentes”, que los peritos determinarán lo sucedido, que “la empresa constructora encargada de la obra es Lemarche SRL de Alberto Vitali cuya representante técnico es la arquitecta Susana Verónica Lauría” y que “los planos de estructura y excavación de la obra situada en Bartolomé Mitre 1222 están registrados y aprobados por el gobierno de la Ciudad de Buenos Aires en los lotes de Mitre 1218/20/22/24 y cuenta con la autorización correspondiente para avance de obra por parte de la  Agencia Gubernamental de Control (AGC)”.
Sobre los controles, el jefe de Gabinete porteño, Horacio Rodríguez Larreta, consideró temprano que el gobierno de la Ciudad “no puede poner un inspector en cada obra, así no funciona; es como poner un policía en cada esquina para que no haya accidentes de tránsito”.
También se informó de manera oficial que la Dirección de Fiscalización y control de obras (DGFYCO) inspeccionó el lugar el 26 de septiembre y determinó que poseía todos los planos registrados, estructura, submuración y excavación.
El titular de la AGC, Javier Ibáñez, precisó: “El arquitecto se comunicó con nosotros diciendo que lo que encontró era como una burbuja en el suelo. Cuando va a excavar la segunda parte, se hunde el terreno y pelan los cimientos del edificio de al lado. Tiene que haber una investigación técnica y un peritaje para determinar si realmente eso existió o se trató de una negligencia.”
Más temprano, Ibáñez había declarado: “Hay que empezar a sancionar duramente la falta de idoneidad y el mal uso de los responsables de las obras”, y agregó que “el profesional mostró un grado de desinterés por lo que sucedió. El arquitecto nunca se hizo presente en la obra pese a los numerosos llamados que le realizamos. Afortunadamente, el gobierno de la Ciudad cuenta con la Guardia de Auxilio que actuó de manera profesional evacuando a la totalidad de las personas de los edificios linderos.”
Para el ingeniero Edgardo Castro, de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo, “hay un récord de derrumbes en la Ciudad por obras porque en un año hubo 13 hechos. Las medidas de seguridad son para que no suceda nada, no para lamentarse después del derrumbe. En cualquier medida de ingeniería tengo que tener la previsión de que me voy a encontrar con cosas que yo no sé, sobre todo en este tipo de terreno con edificios de 60 años.”
Para Castro, “el nivel de los profesionales que trabaja en las inspecciones es bueno, los funcionarios políticos son todos incompetentes. Yo no puedo tener un abogado ni un contador que determine sobre la seguridad de una obra. Es elemental que si voy a hacer una excavación de dos subsuelos, delante de un edificio de 60 años construido en una estructura de hierro voy a tener seguramente un problema si no tomo muchas precauciones para hacerlo.”
En tanto, las autoridades del gobierno y de bomberos evaluaron ayer y continuarán hoy lo que quedó en pie de la estructura para determinar si realizan una demolición controlada. El subsecretario de Emergencias del gobierno porteño Néstor Nicolás explicó a este diario que seguirán con los monitoreos de la estructura y que lo mejor sería que el derrumbe sea natural y no provocado. Tras aclarar que el espacio para trabajar es complejo, especuló que tal vez el frente del edificio podría salvarse. Por otro lado, el funcionario reveló que un edificio de la vuelta también sufrió daños en una columna pero como está construido con hormigón no tuvo mayores consecuencias.
Los habitantes del edificio dañado no podrán ingresar por el momento a recuperar las pertenencias y los de inmuebles vecinos lo harán por unos minutos, mientras continuaban ayer sin salir del asombro y la tristeza por lo ocurrido. 
El responsable de la obra encabeza desde 2002 “Ezequiel Rivarola Arquitectos” (), y en Internet se lo ve con el célebre Clorindo Testa (con quien construyó la Casa Pontoporia en Mar del Sud). Su trayectoria incluye ser profesor en la UBA, haber participado en las construcciones de hoteles y torres tradicionales de la Ciudad, entre otras cuestiones.  “El estudio Ezequiel Rivarola Arquitectos lamenta profundamente lo sucedido y espera se esclarezcan las causas que han generado el desprendimiento de la mampostería y posterior desmoronamiento del segundo cuerpo del edificio ubicado en Bartolomé Mitre 1228. Asimismo, se encuentra a total disposición de las autoridades del gobierno de la Ciudad para prestar las colaboraciones que se estimen necesarias”, finalizaba el comunicado.

Basta de derrumbes y mentiras macristas

Proto Comuna Caballito
                                  Hechos. No palabras.

Amig@s: 


El MARTES 8 a la LEGISLATURA
PERU 160, 12,30 HORAS
COMISION DE PLANEAMIENTO URBANO

             El 17 de agosto de 2010 ( luego de la tragedia de Urquiza) organizaciones vecinales le entregamos al Jefe de Gobierno Mauricio Macri y a los 60 diputados de la Ciudad un petitorio con diez puntos que consideramos solucionarian esta recurrente situación de los derrumbes (que re enviamos a continuación). Pocos  dias después, el 16 de setiembre, la Legislatura, escuchando nuestro principal reclamo, sanciono  la ley 3.562 ( TEXTO COMPLETO ) que incluye una inspeccion en el momento de la demolición y dos en el del pozo constructivo. Dicha norma no entro en vigencia  y no se aplica ya que no fue reglamentada por el Ejecutivo Porteño. Por esa inaccion Mauricio Macri es coresponsable del desastre ocurrido. Y los damnificados deberan actuar legalmente contra el arquitecto, el propietario y la Ciudad de Buenos Aires. Que no cumple sus propias leyes. Y expone vida y propiedad de los vecinos. 

             Exigimos el cumplimiento de las peticiones vecinales. Basta de dilaciones y complicidad con los constructores. En el ultimo año se produjeron 13 derrumbes importantes. Una cifra record en nuestra Ciudad. Mauricio Macri, el primer ingeniero a cargo de la Ciudad de Buenos Aires  es paradójicamente el que mayor cantidad de derrumbes tuvo en su gestion. Y esto no es casualidad o mala suerte. Es el fruto de una politica del dejar hacer hacia el mercado de la construccion. Y hoy una vez mas notamos las nefastas consecuencias.
       
             La caída de parte del edificio de Bartolomé Mitre 1232 es una nueva demostración de la falta de voluntad de la administración macrista para controlar un modelo constructivo que esta destruyendo a Buenos Aires. Y que desde hace años venimos denunciando. Derrumbes, Explosiones, roturas de caños. Metros y pisos de mas construidos por encima de lo marcado por los Codigos de Planeamiento y Edificacion.
             Esa es la realidad de la construccion en el dia a dia de la Ciudad de Buenos Aires. Esa es la realidad que el macrismo no sabe o no quiere enfrentar. Un modelo constructivo que se basa en la busqueda de la maximización de las utilidades con la minimización de los tiempos de obra. La mala calidad de los materiales y la poca calificación tecnica de los operarios.

              El martes 8 de noviembre a las 12:30 hs, nos presentaremos en el salón A. Jauretche de  la Legislatura, Peru 160, en la reunion de la Comision de Planeamiento Urbano, junto con numerosas organizaciones y vecinos de diferentes barrios de Buenos Aires. Donde solicitaremos nuevamente la puesta en practica de los pedidos elaborados por los vecinos y organizaciones barriales, como  luego de la tragedia de Urquiza del año pasado y del derrumbe de Thorne y Pedro Goyena de hace ya mas de 4 años. Esperando que esta vez nos escuchen.

               Se realizara una conferencia de prensa en Peru 160 a las 15 horas.

              Toda esta barbarie seria imposible sin la complicidad de los organismos de control de la Ciudad.
              Este modelo constructivo ya causo la muerte de vecinos y la de decenas de obreros, como anunciabamos ya desde hace mas de 4 años
              Segun comento la UOCRA el 80% las demoliciones que se realizan son al margen de la ley. El Registro de demoledores que se creo por nuestro pedido luego del derrumbe de Pedro Goyena y Thorne, nunca fue correctamente instrumentado por la administracion macrista.    
              Por todo esto solicitamos la renuncia del Sub Secretario de Planeamiento Arq, Héctor Lostri, del director de la Agencia Gubernamental de Control. Javier Ibáñez, del Arq. Mario Boscoboinik. Director de la Direccion General de Fiscalización y Control de Obras y de Guillermo García Fahler Director General de la Direccion de Registro de Obras y Catastro.  Por ser todos ellos o incapaces para cumplir las normas vigentes. O complices de los constructores inescrupulosos y corruptos.
.
                    Saludos fraternales             
                                                            Lic. Gustavo Desplats
                                                         Proto Comuna Caballito

     Informes:    15-3833-8491      4903-7444

Pedidos vecinales entregados a Macri el 17 de agosto de 2010, luego de la tragedia de Urquiza (reclamamos a Macri su pronta instrumentación)

1) Modificacion del Codigo de Edificacion incluyendo una nueva inspección en el momento del pozo. (Esta la Ley 3.562, Macri no la reglamenta).
2) Creacion de un registro de reincidencias. Y aplicacion de sanciones a los profesionales.
3) La instrumentacion de un expediente unico que englobe todas las instancias de la obra, sus incidencias y denuncias. Y la publicacion de toda esa informacion en la página de la Ciudad. (Esta la Ley 3562, Macri no la reglamenta).
4) Inmediata modificación del Codigo de Planeamiento Urbano que limite a un maximo de 6 metros la altura construible en pasajes, a 12 metros en calles y a 24 metros en las avenidas de la Ciudad de Buenos Aires. Salvo donde sea menor la altura en la actualidad, donde se respetara la actual altura.
5) Solicitamos la disolucion de la Direccion General de Fiscalizacion y Control de Obras (DGFyCO) y su reemplazo por un nuevo organismo con personal llamado por concurso y descentralizado. Bajo la conducción de la Comunas.
6) Pedimos la suspension de todas las obras comenzadas en los ultimos 6 meses. Y su posterior re- inspeccion y adecuacion a la nueva normativa.
7) Correcta implementacion del registro de empresas demoledoras.
8) Significativo incremento de los montos de las multas monetarias y de las sanciones sobre las matriculas. (Esta parcialmente en la Ley 3.562, Macri no la reglamenta).
9) Reglamentacion de la Ley 1.227 de Protección del Patrimonio Cultural.
10) Solicitar a los Consejos Profesionales la nacionalizacion de las sanciones.

"Fue un imprevisto", dijo el arquitecto de la obra que provocó el derrumbe no aparece


3ra. ACTUALIZACION. Ocurrió anoche. El edificio comenzó a derrumbarse debido a una excavación que se estaba realizando en un terreno lindero para levantar una construcción. Defensa Civil logró evacuar a tiempo a los ocupantes. Minutos después el derrumbe fue casi total.



05/11/2011 : 09:38 : Un edificio de diez pisos, ubicado en el centro de la Ciudad de Buenos Aires, se derrumbó anoche minutos después de ser evacuado por sus ocupantes, quienes salvaron milagrosamente sus vidas.

Según se supo, el edificio, ubicado en la calle Bartolomé Mitre 1232, comenzó a desplomarse cuando en el terreno lindero se realizaba una excavación para levantar otra construcción. Los ocupantes del inmueble observaron cerca de las 18 que parte de la mampostería había comenzado a desprenderse y dieron aviso a Defensa Civil que envió una cuadrilla de rescate.

El Gobierno porteño, a través de la Agencia Gubernamental de Control, indicó que la obra ubicada en la calle Bartolomé Mitre 1218/20 "tenía estado de trámite registrado para demolición total y obra". "El arquitecto a cargo la obra es Ezequiel Mariano Rivarola, Matrícula Nacional 22863".

El titular de la Agencia, Javier Ibáñez, indicó que Rivarona justificó el derrumbe como "un imprevisto". "El arquitecto anoche se comunicó con nosotros diciendo que se encontró como con una burbuja en el suelo. Cuando va a excavar la segunda parte, se hunde el terreno, pelan los cimientos del edificio de al lado", contó Ibáñez.

En tanto, se confirmó que la construcción -al parecer de un garage con subsuelos- tenía una denuncia del 5 de agosto pasado en el Sistema énico de Atención Ciudadana (SUACI) por "ruidos molestos y temblores en su casa producto de la excavación". 

"Ante el pedido del vecino la Dirección de Fiscalización y control de obras (DGFYCO) inspeccionó el lugar el 26 de septiembre por la mañana y determinó que poseía todos los planos registrados, estructura, submuración y excavación", se informó.

En este contexto, en declaraciones a la prensa, el director Ejecutivo de la Agencia Gubernamental de Control, Javier Ibañez, reclamó "empezar a sancionar duramente la falta de idoneidad y el mal uso de los responsables de las obras".

"El profesional mostró un grado de desinterés por lo que sucedió. El arquitecto nunca se hizo presente en la obra pese a los numerosos llamados que le realizamos", agregó. 

Por otro lado, el jefe de gabinete de la Ciudad, Horacio Rodríguez Larreta, aseguró que "aún no se conocen las causas del derrumbe". "Las inspecciones mostraron que estaba todo en regla, hubo denuncia de ruidos molestos. Hasta este momento no detectamos irregularidades".

"Se está viendo qué riesgo hay en los edificios que hay pegados en la medianera. En principio se supone que hay que demolerlo. Nuestra prioridad es atender a la gente y ver los edificios aledaños", dijo en declaraciones televisivas el funcionario.

Rodriguez Larreta dijo que se está trabajando en el lugar y que el "único caso comparable con esta situación fue la vivida hace más de un año en Villa Urquiza, las otras fueron diferentes".

Se trata del segundo cuerpo de una edificación que, en la parte de frente tenía una profunda grieta, por lo que se dispuso la evacuación total de los edificios linderos. Los expertos vieron que el inmueble corría peligro de derrumbe y ordenaron el desalojo total del inmueble, lo que evitó que se produjera una tragedia.

El subsecretario de Emergencias del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Néstor Nicolás confirmó haber recibido "un llamado sobre rajaduras en un edificio", por lo que se envió a la Guardia de Auxilio que detectó "daños a nivel estructural y graves", por lo que se dispuso que los habitante sean desalojados.

El funcionario informó que al lado "había una obra en construcción y lo que se derrumba está al lado de la obra". "Creemos haber podido desalojar la totalidad de los ocupantes fue muy afortunado la posibilidad de poder evacuarlos sin victimas", expresó.

El cuerpo del edificio, de unos 50 años de antiguedad, contaba con alrededor de 20 departamentos.

Por su parte, la organización vecinal Proto Comuna Caballito acusó ayer al jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, de no reglamentar una norma que incluye inspecciones en el momento de la demolición y en el del pozo constructivo de las obras, tras el derrumbe de un edificio de la calle Mitre al 1200. 

"La caída de parte del edificio de Bartolomé Mitre 1232 es una nueva demostración de la falta de voluntad de la administración macrista para controlar un modelo constructivo que esta destruyendo a Buenos Aires", dijo la organización que dirige Gustavo Desplats. 

Proto Comuna Caballito dijo que el modelo constructivo en la ciudad "se basa en la búsqueda de la maximización de las utilidades con la minimización de los tiempos de obra". 

La organización señaló que el 17 de agosto de 2010 le entregó a Macri un petitorio con reclamos y que, "pocos días después, la Legislatura sancionó una norma que incluye inspecciones en el momento de la demolición y en el del pozo constructivo". "Dicha norma no fue reglamentada por el Ejecutivo porteño por lo que no entró en vigencia y no se aplica", denunció esta noche en un comunicado de prensa.

Todo el sistema de control de la Ciudad esta descontrolado y aparte cobran coimas caras. El Gobierno de Macri no controló nada. El arquitecto de la obra lindera se desconoce su paradero. Hasta los bomberos llegaron tarde.

Derrumbe anunciado.
La obra lindera tenía una denuncia del 5 de agosto por "ruidos molestos y temblores".

 

Acusan a Macri por el derrumbe del edificio

El legislador del GEN Martín Hourest acusó hoy al jefe de Gobierno porteño por no reglamentar una ley que impone más controles.

El legislador del GEN Martín Hourest acusó hoy al jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, de ser el "responsable del derrumbe" del edificio de Bartolomé Mitre al 1200, en pleno centro de esta ciudad, por no reglamentar una ley que impone más controles.
"El jefe de Gobierno es responsable del derrumbe por no reglamentar la ley y evitar este tipo de siniestros en la ciudad de Buenos Aires", dijo Hourest en un parte de prensa.

Hourest y su colega Eduardo Epszteyn convocaron a una reunión de prensa para este lunes a las 14.30 en la sala de conferencias de la Legislatura porteña.
La organización vecinal Proto-Comuna Caballito señaló el viernes que el 17 de agosto de 2010 le entregó a Macri un petitorio con reclamos y que, "pocos días después, la Legislatura sancionó una norma que incluye inspecciones en el momento de la demolición y en el del pozo constructivo".

"Dicha norma no fue reglamentada por el Ejecutivo porteño por lo que no entró en vigencia y no se aplica", denunció anoche en un comunicado de prensa.

En un año se registraron 13 derrumbes

Diario Popular Información General | 05/11/2011 | 12:11:00
"Las medidas son para que no suceda nada"

El ingeniero Edgardo Castro, que trabaja en la Superintendencia de Riesgos del Trabajo, consideró ayer que "hay un record de derrumbes en la ciudad por obras" al señalar que "en un año hubo 13 hechos". "La verdad es que me preocupa muchísimo", dijo Castro, en referencia a los derrumbes como el que ocurrió el viernes en Bartolomé Mitre 1232, donde se derrumbó una parte de un edifico de 10 pisos, lindero a un obra en construcción.

"Las medidas seguridad son para que no suceda nada, no para lamentarse después del derrumbe", advirtió Castro y explicó que "en cualquier medida de ingeniería tengo que tener la previsión de que me voy a encontrar con cosas que yo no sé, sobre todo en este tipo de terreno con edificios de 60 años".

Consultado acerca de los controles de obras del gobierno porteño, Castro dijo que "si partimos del derrumbe del boliche Beara cuando ves la pericia policial te das cuenta de que no se hizo nada para que no suceda".

Castro, señaló que si bien "el nivel de los profesionales que trabaja en las inspecciones es bueno, los funcionarios políticos son todos incompetentes". "Yo no puedo tener un abogado ni un contador que determine sobre la seguridad de una obra", aseveró el ingeniero, que trabaja en la Superintendencia desde hace siete años.

Si bien aclaró que desconoce las condiciones técnicas del edificio que se derrumbó anoche y que llegó al lugar para interiorizarse, Castro cuestionó las excavaciones de la obra en construcción lindera. En este sentido, dijo que "es elemental que si voy a hacer una excavación de dos subsuelos, delante de un edificio de 60 años construido en una estructura de hierro voy a tener seguramente un problema si no tomo muchas precauciones para hacerlo".

Castro explicó que la Superintendencia "sacó la resolución 550 que ni siquiera parece que se estuviera aplicando justamente para prevenir los derrumbes".

Explicó que "cuando se presentan planos de obras para su aprobación hay que establecer criterios de seguridad y submuración para que no se produzacan los derrumbes". "Hay medidas de ingeniería que hay que tomar para que esto no suceda, y eso lleva mucho más tiempo del económicamente rentable para una obra, entonces algunos se olvidan, hacen mas rápido las cosas de lo que deberían y entonces despues los edificios se caen".

Castro sostuvo que "los criterios de submuración que se establecen dicen cómo tengo que hacer las cosas para que esas cosas no sucedan y el gobierno tiene la obligación de controlar que las cosas se hagan como se dijo". En este sentido, consideró que "no puedo dejar en manos de un excavador, que es un operario la seguridad de la excavación con un edificio al lado, es una locura", porque "es una estructura de hierro muy antiguo, que tiene comportamientos muy distintos a las estructuras de los edificios actuales".

Angustia e incertidumbre por el edificio derrumbado

Las familias del inmueble exigen una solución


Las autoridades porteñas evaluaban ayer la posibilidad de demoler el resto del edificio de Bartolomé Mitre al 1200, en el barrio de Monserrat, que quedó en pie tras el derrumbe del segundo cuerpo del inmueble y los vecinos pidieron una solución ante la pérdida de su vivienda y la imposibilidad de poder acceder a sus pertenencias, en un clima de angustia, escándalo e incertidumbre.

Un equipo de bomberos de la Policía Federal analizaba el estado de la parte agrietada el edificio de Bartolomé Mitre 1232, con la ayuda de una grúa que les permite acercarse al inmueble desde la altura y observar el estado de la estructura. 

El jefe de Gabinete porteño, Horacio Rodríguez Larreta, admitió que “en principio se supone que habrá que demolerlo”, pero añadió que “también se estudia el riesgo de los edificios linderos”. El funcionario sostuvo además que “la prioridad es evaluar el riesgo y atender a la gente” e insistió, en que “hay que determinar la causa del derrumbe y ver los pasos que se siguen”. 

Los vecinos damnificados por el derrumbe manifestaron ayer una gran angustia ante la situación porque, según criticaron, “nadie nos informa nada y no sabemos que va a pasar”. 

Otro vecino, que vive cerca, agregó: “Desde ayer (por el viernes) a las 22 no vimos a ningún responsable, no se acercó nadie”.

“La situación es desastrosa, perdí todo, mis papeles, documentos y dinero, mi casa, que es lo único que tengo”, aseguró Verónica, abogada y propietaria de un departamento de ese edificio.
El derrumbe afectó a varias cuadras a la redonda, las cuales permanecían cerradas al tránsito vehicular y al paso de los peatones. Allí se instaló un sistema de vallado para que trabajen los bomberos, mientras que el subte A continuaba con un servicio limitado entre Plaza Miserere y Carabobo.

La organización vecinal Proto Comuna Caballito, en tanto, acusó al jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, de no reglamentar una norma que incluye inspecciones en el momento de la demolición y en el del pozo constructivo de las obras, tras el derrumbe del edificio.
La demiloción parcial de la estructura podría efectuarse hoy.

No se ataca la creciente inseguridad

CLARIN 06/11/11
Esta vez el edificio avisó y hubo suerte. No siempre es así. El viernes, si el edificio no hubiera crujido, la historia hubiera sido otra. ¿Acaso, debe cambiar nuestra mirada sobre lo que no se puede tolerar más a partir de los muertos? Cuando el 9 de agosto cayó el gimnasio en Villa Urquiza no hubo aviso. Fue trágico: Maximiliano Salgado, Luis Lu y Guillermo Fede estaban entrenando y murieron. Colapsó la medianera del edificio de Mendoza al 5000 mientras una excavadora trabajaba en el lote vecino. Acusan al ingeniero a cargo de no haber cumplido con las medidas de seguridad y apuntalamiento del pozo.
En Bartolomé Mitre la investigación deberá determinar cómo y por qué la excavación terminó afectando los cimientos del edificio que se desplomó por falta de sostén por su propio peso.
Pero en general lo que no se ataca es la creciente inseguridad de las obras en construcción, principalmente por negligencias. La búsqueda de maximización de ganancias provoca la minimización de las condiciones de seguridad, entre otras cosas. No por nada las crónicas periodísticas viven destacando accidentes en la fase previa o en la primera fase de las obras: excavaciones de pozos –el momento del mayor riesgo– y colocación de las primeras losas. Lo mínimo que se reproduce son los casos de obreros lastimados. La excavación se hace rápido para pagar menos el alquiler de la máquina.
Tampoco alcanza con decir: “se controló”. Hay inspecciones ineficaces, a destiempo (50 días después de la denuncia), van y no encuentran a nadie, o llegan cuando la excavación ya ha terminado. Y hasta funcionarios que sostienen públicamente que en estas cuestiones los profesionales “se tienen que autoregular” tampoco ayudan a que el panorama cambie. Todo eso sucede en una Ciudad que promulga leyes que nadie cumple, salvo la antitabaco.
Hay quejas por las obras: lógicamente molestan, pero eso sería menor. Las negligencias no son castigadas. En Palermo, un aventurero hizo un edificio de doble ancho de frente sin cocheras –debía hacerlas– y tras el final de obra agregó un piso. El Gobierno porteño obligó a demolerlo pero una jueza lo negó. No pasó nada porque el sistema está armado para eso, garantiza negocio con impunidad, como en los juicios por accidentes de tránsito.
Y mientras no hay respuestas, hay gente que muere, otra queda herida, otros pierden sus casas. La industria avanza innecesariamente como una topadora y las víctimas, a los costados. Esperando reclamar.