viernes, diciembre 04, 2009

Freno al shopping de Caballito

Gracias a la insistencia de agrupaciones vecinales del barrio porteño de Caballito, ayer los diputados de la ciudad de Buenos Aires votaron a favor de suspender el tratamiento de un proyecto de rezonificación de un terreno donde se quería construir un megashopping.

El predio en cuestión está ubicado en Avellaneda al 1500, tiene poco más de 70 mil metros cuadrados y, actualmente, es propiedad de la empresa IRSA. El grupo inmobiliario, también, es dueño de los centros comerciales más importantes del área metropolitana.

Los vecinos de Caballito se oponen a la construcción del shopping porque, entre otras cosas, reclaman la creación de un amplio espacio verde. Además, “la vida que llevamos puede cambiar radicalmente, ya que tenemos la experiencia de lo que les pasó a los vecinos de Saavedra. Después de que IRSA construyó el shopping DOT Baires, la contaminación ambiental y sonora es una realidad en la zona”, estimó Mario Oybin, miembro de SOS Caballito.

El legislador ibarrista Eduardo Epszteyn, uno de los primeros en oponerse al proyecto inmobiliario, ayer propuso que el expediente se levantase del tratamiento legislativo del día. Con cincuenta votos a favor y como ésa era la última sesión del año, recién a principios de marzo de 2010 se podrá debatir nuevamente el tema.

sábado, noviembre 21, 2009

Discutiendo los shoppings

Mientras el tema patrimonial avanza por el país, el nuevo proyecto del Shopping Caballito despertó el interés de la Defensoría del Pueblo. ¿Hubo estudios de impacto ambiental?


Por Sergio Kiernan

El defensor adjunto del Pueblo porteño con alzada en temas urbanos, de patrimonio y calidad de vida, Gerardo Gómez Coronado, tiene una curiosidad. Resulta que el funcionario, cuyo mandato fue una gran idea de la defensora Alicia Pierini, todavía se acuerda del nacimiento del mega súper shopping Dot, en el borde de la ciudad justo enfrente del Acceso Norte. Gómez Coronado recuerda que los vecinos no se opusieron en particular al proyecto, en parte porque nunca se imaginaron el descomunal tránsito que iba a arrasar con su barrio. Hasta hay una pequeña película, que muestra el famoso feriado de la nevada con ese rincón de Núñez todo blanco y vacío de autos desde un balcón frente a lo que hoy es el shopping. La segunda parte de la filmación muestra el mismo lugar tapado de autos, con lo que esas calles nunca más tendrían ni chance de quedar blancas de nieve.

Lo mismo está ocurriendo con el proyecto de shopping en Caballito y Gómez Coronado le envió un pedido de informes al inefable ministro de Desarrollo Urbano porteño, Daniel Chaín. El defensor recuerda en su escrito que los vecinos le pidieron ayuda y que el 21 de septiembre inició una actuación solicitada por SOS Caballito y Protocomuna Caballito. El shopping está en un terreno comprado por Irsa en 1999, de 23.900 metros cuadrados –algo más de dos manzanas– y que el plan es construir un inmenso edificio de 37.000 metros, el equivalente a casi cuatro manzanas completas.

No extraña que en los siguientes párrafos Gómez Coronado le refresque al ministro las partes relevantes de las leyes de medio ambiente de nuestra ciudad, y en particular la parte del Plan Urbano Ambiental que busca crear un Corredor Verde Oeste a lo largo de las vías ferroviarias y en particular de las playas de maniobras de Caballito y Liniers, justito donde se hará el shopping.

Lo que solicita la Defensoría es que Chaín envíe los estudios específicos que seguramente habrá realizado en el marco del PUA para autorizar el shopping en el marco del Corredor Verde. También quiere que le explique por qué se omitió discutir el proyecto en audiencia pública en la Legislatura, como ordena la ley, y si alguien se dio por enterado del caos vehicular que generó el shopping Dot, haciendo algún plan de contingencia.

domingo, noviembre 01, 2009

El paisajista de Buenos Aires


Un siglo atrás era un hombre que todos los porteños conocían; hoy no puede decirse lo mismo, aunque todos sigan disfrutando de su obra, desde el diseño de los parques y plazas hasta los árboles de cada calle. Esta semana abre un merecido homenaje al señor del jardín.

Se convirtió en el “jardinero mayor” de Buenos Aires cuando en la ciudad no había mucho más que una elite riquísima en proceso de afrancesamiento cultural, sectores populares que habitaban conventillos y casas precarias escondidas tras frentes de material. Al francés Carlos Thays le bastó el nombramiento en la Dirección de Parques y Paseos porteña para inventar el paisaje urbano que dio identidad a Buenos Aires hasta hoy: a sabiendas de que cada árbol tiene una época de floración diferente, aclimató jacarandás, tipas, lapachos y palos borrachos, y luego plantó 150 mil por toda la ciudad, de manera que siempre hubiera árboles floridos por las calles; dio las formas definitivas a Palermo, Parque Centenario, Plaza Lavalle, la Plaza Congreso, Barrio Parque, el Jardín Botánico y decenas de plazas de barrio. Ya que estaba, hizo lo propio por Mendoza, Salta, Mar del Plata, Tucumán, Paraná... En el medio, inventó el concepto de parque natural nacional cuando recién empezaba el siglo XX y nadie pensaba en preservar el entorno de las cataratas de Iguazú. ¿Algo más? Sí: a fuerza de testarudez, hizo posible la industrialización de la yerba mate. Y sin embargo, aun cuando su presencia sigue siendo constante, recién ahora la ciudad que ayudó a imaginar y concretar le rendirá un homenaje. Claro que la ocasión será, como su propio ímpetu jardineril, monumental: mil metros cuadrados del Centro Cultural Recoleta le serán dedicados desde el atardecer del miércoles 4 (y hasta el 6 de diciembre), cuando se inaugure “Carlos Thays, un jardinero francés en Buenos Aires”.

El paisaje cotidiano

Para quien la habita, una ciudad bien puede ser una sucesión de espacios en los cuales se desarrolla su vida: en una calle quizás haya transcurrido su infancia, en un parque tal vez se reuniera en las primaveras con sus amigos, en una plaza puede haber descubierto horizontes insospechados, y así cada rincón. Pero quien la recorre y la tiene por mundo inmediato y propio nunca diría que esos lugares, esos ámbitos públicos que con el tiempo se transforman tanto como las personas, no tienen identidad. “Históricamente, se calcula que una generación son 30 años. Eso quiere decir que desde que Thays puso manos a la obra aquí hubo por lo menos cuatro o cinco generaciones. Hubo, de habitantes de la ciudad, aproximadamente, 10 o 15 millones que se fueron sucediendo en el tiempo. Buenos Aires tuvo una población más o menos estable de tres millones de habitantes promedio en estos 120 años: son personas que vivieron su vida signada por Thays y tal vez no lo saben, como posiblemente no lo sepan tampoco los habitantes de ciertos lugares del interior”, indica Sonia Berjman, doctora en Historia del Arte, especialista en historia urbana porteña y curadora (aunque lo más correcto, y aun así mezquino, sería decir alma mater) de la inminente exposición homenaje que llega, además de al comienzo del mes del jacarandá, cuando se cumplen tres aniversarios: 160 años del nacimiento de Thays, 120 de su radicación en Argentina y 75 de su muerte.

Todos esos números son la clave para leer la historia de un hombre que nació y se formó en Francia (aunque Berjman, en sus indagaciones por archivos, no dio con una sola institución que recuerde, en sus registros, haberlo tenido como alumno), se convirtió en mano derecha de Edouard André (el gran paisajista francés de fines del XIX), y no tuvo más remedio que venir en su lugar cuando, llegando 1888, Miguel Crisol quiso contratar a un jardinero refinado para inventar una urbanización elegante en Córdoba. Así llegó Thays a la Argentina (tras dejar una París que recién estrenaba la Torre Eiffel), sin contar con que un par de años después la crisis del ’90 desbarataría los planes y truncaría el proyecto. De paso por Buenos Aires, mientras planeaba encaminarse de regreso a Francia, lo tentaron con la Dirección de Parques y Paseos Públicos de la ciudad. Explicó que sólo lo haría si ganaba un concurso público, que a su pedido se realizó, y que él ganó con un proyecto completo de desarrollo paisajístico urbano (ver aparte). ¿Su plan? Convertir los bosques de Palermo en una suerte de Bois de Boulogne porteño (y lo logró: tan eficaz fue su intervención que, apenas concluyó su proyecto, el paseo por Palermo reemplazó a la Alameda como ocio favorito de la gente elegante, como señala Leandro Losada en Historia de las elites en la Argentina); poblar Buenos Aires de un sistema de pequeñas plazas barriales (que funcionaran para esparcimiento de los vecinos) y algunos grandes parques (que, además de convertirse en grandes puntos de encuentro, funcionaran de pulmones para la ciudad); no dejar calles sin árboles ni árboles sin flores. Hacer, de la ciudad, una suerte de jardín moderno.

Por todo eso insiste Berjman con que el homenaje a Thays puede servir para, además de recuperar parte del patrimonio urbano y nacional, comprender cómo se llega a este paisaje. “Es para que los vecinos de la ciudad de Buenos Aires se den cuenta de que viven en una ciudad que es así porque hace 120 años acá vivió un señor que se llamó Thays y que pensó cómo iba a ser la ciudad 120 años después. Porque lo que tiene el paisajismo, a diferencia de todas las otras artes, es la dimensión del tiempo: el paisajista tiene que tener una visión prospectiva del futuro y decir ‘a ver, estoy plantando un arbolito que tiene 30 centímetros, ¿cómo va a ser esto dentro de 20, 40, 60, 80, 100, 200 años?’ Los parques de Thays toda la vida han sido casi perfectos, porque él tuvo esa visión de cómo poner las plantas. ¿Qué recuerda de uno de los picaditos de la infancia? ¿Del noviazgo adolescente en una plaza? ¿Del jardín de la escuela? ¿De haber ido a tomar un helado al parque? Toda nuestra vida se desarrolla en torno de los parques. El jardín es el origen de la humanidad. Adán y Eva vivían en un jardín, en un paraíso del que los expulsaron. Entonces el ser humano tiene esa culpa original, rehace jardines para tratar de mitigarla.”

El señor del jardín

No lo homenajea ninguna calle, pero sí un parque (el de Figueroa Alcorta que, años atrás, albergó el Ital Park). Y sin embargo, aunque pareciera no formar parte más que de la pequeña historia urbana, se sabe de Thays que la adorable casita en medio del Jardín Botánico supo ser su hogar (como el Jardín Zoológico era, a la vez, el de su amigo Clemente Onelli), que vivió allí con su mujer, con sus hijos. Que estaba apegado a su trabajo, pero más todavía a sus plantas, a las que amaba con tanto fervor que no había persona en Buenos Aires que no supiera quién era. “Por donde quiera que descubre un lugar propicio, el buen maestro jardinero aparece para plantar algún vástago que más tarde será la alegría de los ojos”, apuntaba Georges Clemenceau en medio de los festejos del Centenario.

Thays y el tipo de mentalidad que ponía en juego no podrían haber existido en otro momento ni en otras condiciones: erudito, favorito de los ricos, que lo habían contratado, no por ello se limitó a generar lujos. “Trabajó para los estancieros, pero también para los obreros –señala Berjman–. El hizo también parques de estancias, jardines de residencias y demás, pero cuando venían unos vecinos del barrio tal y le decían ‘queremos la plaza’, él les hacía la plaza. Y si le pedían plantas y flores para una fiesta, ahí iba el carro de la municipalidad a regalar flores tanto para la fiesta de Villa Santa Rita como para la fiesta de la Recoleta. Y Thays plantó 150 mil árboles en la ciudad. La arboleda que tenemos hoy, que está a punto de morir porque tiene 120 años y está en su último período, fue la plantada por Thays y su hijo (Carlos Thays, también director de Parques y Paseos Públicos algunos años después de que su padre dejara el puesto, y hasta comienzos del primer peronismo). El fue también quien instauró el día del árbol, el 11 de septiembre: era un gran evento y los chicos de la primaria salían a plantar árboles en las plazas.”

El ángel germinador

Además de no poder ver un espacio libre sin pensar en cómo volverlo verde, Thays había desarrollado una obsesión particular: la de lograr la germinación de la yerba mate, un secreto vegetal que habían logrado desarrollar los jesuitas (y luego Bonpland), pero que se había perdido con su expulsión. Vale decir que al comenzar el siglo XX en Argentina sólo se cosechaba yerba mate silvestre. “Entonces la señora de Thays hervía en unos tachos en el Botánico las semillas, probaron hasta encontrar cómo era el modo en que germinaban. Y gracias a eso el Ministerio de Agricultura distribuyó en toda la Mesopotamia el método para germinar la planta. Eso hizo posible que surgiera la industria yerbatera”, dice Berjman.

Y es que, más allá del descomunal desarrollo económico que eso permitió, la presencia de Cora Venturino, más conocida como “la señora de Thays”, fue tan importante como difícil parece ser hallar datos sobre ella. Berjman, que se sumerge en los archivos de la familia desde hace al menos 40 años, que tiene un libro sobre él editado (Carlos Thays: sus escritos sobre jardines y paisajes, ed. Ciudad Argentina) y otro en imprenta, que casi habla de él como si fuera un amigo cercano, apenas pudo rescatar unos datos sobre Cora. Se sabe que ella tenía 16 años y él 41 cuando se conocieron, “¡en una kermesse!”, que ella era de familia uruguaya y que “hicieron uno de esos matrimonios felices de toda la vida: ella iba a todos lados con él, él iba a plantar un parque, ella iba con él con una canasta con la merienda, ¡y después hacían lo mismo con los nenes! Ella lo acompañó hasta cuando fue a hacer el Parque Nacional Iguazú, a caballo, hasta las cataratas”. En la memoria de la familia Thays, agrega Berjman, Cora sobrevive como “una mujer extraordinaria y una pareja feliz: los hijos y nietos, todos recuerdan lo felices que eran ellos dos”. (Por cierto, es imposible ignorar que la familia Thays siempre ha tenido debilidad por dejar que los varones lleven Carlos como nombre de pila: Charles y Cora bautizaron así a uno de sus hijos, que a su vez tuvo un hijo Carlos, que por no desentonar tuvo un hijo Carlos; todos ellos han respetado tanto la tradición que dedicaron su vida profesional al paisajismo. Un hijo de Thays fue director de Parques y Paseos entre 1920 y 1945, y, entre otras cosas, implementó bibliotecas populares en las plazas).

Epílogos

Murió poco después de la agonía de la Belle Epoque que había ayudado a modelar en Argentina. Era 1934, corría la Década Infame, y una multitud acompañó el féretro en el camino hacia el cementerio de Chacarita. “La gente lo adoraba”, acota Berjman, y recuerda las fotos del cortejo que publicaron los diarios y algunos números: “Thays estuvo tanto tiempo como director de Paseos que durante el tiempo que él tuvo ese cargo (1891-1913), pasaron cinco presidentes y once intendentes. Al entierro, se ve en las fotos, asistieron obreros, estudiantes, funcionarios, gente fina entre comillas, ¡todo el mundo lo adoraba! Porque la gente se daba cuenta de cómo iba cambiando la ciudad. Nosotros, que ya somos la tercera o cuarta generación, que la recibimos así, no tenemos una idea de quién hizo las cosas”.

jueves, octubre 01, 2009

Shopping de Caballito: ahora cuestionan la compra del terreno

Los vecinos que rechazan la instalación de un nuevo centro comercial en Caballito por su impacto ambiental, ahora denuncian que el terreno de 70 mil metros en el que se edificará el shopping fue cedido en los ochenta por el Estado Nacional al club Ferro Carril Oeste, y no se podría desvirtuar su uso para fines comerciales.

La polémica por la instalación de un nuevo shopping en Caballito sigue cosechando objeciones de comerciantes y vecinos, que comenzaron a sumar argumentos para oponerse a este proyecto, que dicen, afectará el medio ambiente, la infraestructura y hasta la vida económica del barrio.

Es que, según dicen, no ha habido ningún estudio de impacto ambiental, no se los consultó y además denuncian que la compra de los millonarios terrenos habría sido de forma irregular.

El centro comercial estará ubicado en la Avenida Avellaneda y Andrade, es un terreno de 70 mil cuadrados que posee la empresa en un distrito residencial. A partir de ello, en la Legislatura porteña el bloque del PRO apura el trámite del proyecto 1894-J-2008 para modificar la zonificación y poder instalar el shopping, en una controvertida “excepción” a las normas de edificación.

“Le pedimos al gobierno de la ciudad que se realice un estudio de impacto ambiental que incluya un análisis de nuestra infraestructura, que está al borde del colapso, el daño que puede producirle a los pequeños y medianos comerciantes y los peligros en el medio ambiente”, le dijo a LPO el titular de la organización vecinal Protocomuna Caballito, Gustavo Desplats.

Acorde a lo que se desprende de la iniciativa, se podrá construir un shopping que triplicaría el tamaño del Abasto: 230 metros de frente, 38 metros de altura (12 pisos de altura) y 70 metros de profundidad.

Según explican fuentes legislativas, en el proyecto e le puso un tope a la altura máxima acorde a lo que solicitó la presidenta de la comisión de Planeamiento, la peronista Silvina Pedreira, quien firmó el dictamen de mayoría junto con el PRO. Además, en la iniciativa se indica que el Centro Comercial deberá “contar con un número igual o mayor a 40 locales minoristas”.

Según apuntó Desplats “es una locura. Si ese estudio de impacto ambiental diera positivo, aunque creemos que no será así, para el shopping debería hacerse un acuerdo urbanístico con una norma especial a cambio con alguna prestación para los vecinos de la ciudad o de Caballito”.

“Es insólito que no se pida nada a cambio siendo el barrio con mayor cantidad de densidad poblacional y menor cantidad de espacios verdes”, agregó.

La referencia concuerda con el caso del Dot de Saavedra, donde la empresa constructora IRSA fue obligada a construir un centro de salud y un jardín de infantes para la ciudad a cambio de la instalación del gigantesco centro comercial.

“Primero estamos esperando que los diputados no avancen con el proyecto. En ese caso nos movilizaríamos a la Legislatura para concienciar a los diputados sobre los riesgos de este proyecto”, completó Desplats.

De todas maneras, la norma es de doble lectura, es decir, debe aprobarse con una mayoría especial de 40 votos, luego pasar por una Audiencia Pública, para volver a ser considerada.

Comerciantes en pie de guerra


En este marco, los comerciantes de la zona, convocados por la CAME (Cámara Argentina de la Mediana Empresa) junto a 15 organizaciones vecinales y sociales, se reunieron ayer a las 18 en el Club Italiano.

Allí, cerca de 300 personas e incluso una murga se concentraron con una larga bandera argentina. Se mostró un video en el que se revelaban los problemas alrededor del Dot Shopping de Saavedra. Entre otros, se nombró el atascamiento de autos, la polución ambiental, los ruidos molestos e inseguridad, entre otras cuestiones. “No queremos que pase lo mismo en Caballito”, era la consigna.

Además de criticar al gobierno porteño, anunciaron que prepararán un acto el miércoles que viene en Acoyte y Rivadavia para informar a los vecinos sobre la iniciativa.

Por su lado, el titular de la Asociación de Jóvenes Empresarios de la Ciudad, Nicolás Morelli, explicó: “Hay dos ejes concretos: uno son los vecinos, que hoy inclusive nos estuvieron acompañando, y quienes creen que no se pueden sostener la promesa de campaña de Macri que tiene que ver con mantener el Corredor Verde de Caballito, más allá de la distorsión que le genera a la identidad del barrio”.

“Por otro lado acá también queremos conservar la identidad con comercios barriales, con comercios autóctonos que se verán perjudicados”, agregó Morelli.

Ante esto, adelantó que si el proyecto avanza podrían ir a la Justicia. “Es posible que presentemos un amparo colectivo si esto sigue”, concluyó.

Sospechas sobre el millonario terreno

El millonario terreno parece ser un motivo de polémica. Es que la cesión original que le realizó el Estado Nacional al club Ferro Carril Oeste en los ochenta, durante la presidencia de Raúl Alfonsín, habría tenido un destino específico para la entrega.

“Hay un uso que no pudimos determinar aún que preexiste a la venta y que no se puede cambiar”, explicó Desplats.

En ese entonces, Ferro era un club popular, con títulos y una pujante en competencias deportivas de toda índole y como lugar de socialización para los vecinos. De hecho era un símbolo barrial y allí también se organizaban fiestas, ferias y actividades sociales.

Sin embargo bajo la conducción de Marcelo Corso (1996-1999) se decidió vender este millonario terreno de la calle Avellaneda. Claro que en esta operación inmobiliaria hubo fuerte sospechas de irregularidades.

“Una persona “fantasma” lo compró, y el mismo día, se lo recompra Alto Palermo S.A.”, denunció Desplats. Y agregó que Corso estuvo imputado penalmente por defraudación en calidad de procesado ya que habría desaparecido la mitad del dinero de la venta.

Casualmente, agregó Desplats, cuando la operación se concreto los terrenos fueron rezonificados como zona Residencial de Alta Densidad (la calificación actual) mientras que Ferro tuvo que ser intervenido por el desfalco financiero en el que se encontraba y actualmente es controlado por un Órgano Fiduciario de Administración.


Protesta contra la construcción de un nuevo shopping en Caballito


Un grupo de comerciantes y vecinos de Caballito cortó ayer dos carriles de la avenida Rivadavia al 4700 para protestar contra el proyecto de construir un shopping en el barrio, en un terreno junto a las vías del ferrocarril, sobre la calle Avellaneda.

La iniciativa es de IRSA, la empresa dueña de Alto Palermo, el Dot Baires y otros shoppings. Para que pueda concretarse, es necesario que la Legislatura cambie la zonificación que tiene el área en el Código de Planeamiento Urbano. Los diputados están ahora estudiando un proyecto en ese sentido que impulsa el Gobierno de Mauricio Macri.

"Los shoppings e hipermercados han arruinado a los comercios. Hoy vemos muchísimas calles y avenidas con locales cerrados. Y los espacios verdes son cada vez menos, por la especulación inmobiliaria, que no puede estar por encima de las PYMES y los vecinos", dijo con un megáfono Osvaldo Cornide, presidente de la CAME, que agrupa a comerciantes.

Para que el proyecto pueda aprobarse, son necesarios 40 sobre 60 votos. El macrismo tiene 26. Durante la concentración, Cornide aseguró que "diputados de la oposición se comprometieron a no votar el proyecto".

El terreno, que pertenecía al Club Ferrocarril Oeste, fue comprado hace diez años por IRSA, que planea construir un shopping de 24.000 metros cuadrados.

martes, septiembre 29, 2009

Acto en contra de la instalación de un shopping en Caballito

La Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) y la Federación de Comercio e Industria de la Ciudad de Buenos Aires (FECOBA), junto a comerciantes y vecinos, realizarán este miércoles 30 de septiembre a las 18, un acto en el Club Italiano para manifestar su rechazo a la instalación de un shopping en el barrio de Caballito.

El encuentro se desarrollará en Avenida Rivadavia 4731 y contará con la presencia de dirigentes empresarios de toda la ciudad que se oponen a una nueva mega superficie en el barrio.

CAME y FECOBA expresaron públicamente su oposición al proyecto de ley sobre modificaciones al código de planeamiento urbano que permitiría la instalación del shopping en terrenos linderos al Club Ferrocarril Oeste.

En una carta dirigida a todos los legisladores porteños, ambas entidades sostuvieron que la autorización para que se lleve adelante el emprendimiento provocará “una nueva agresión para el comercio minorista tradicional, sector que viene sufriendo con la indiscriminada instalación de hipermercados y mega superficies comerciales similares a estos formatos, tal como ha sucedido en las últimas décadas, algunas veces con normas de excepción”.

MIÉRCOLES 30 DE SEPTIEMBRE 18 HS – CLUB ITALIANO, AV. RIVADAVIA 4731

Adhieren:

CAMARA DE COMERCIO, INDUSTRIA, PROFESIONALES Y VECINOS DE CABALLITO
SOS - CABALLITO
VECINOS AGRUPADOS DE CABALLITO
ASOCIACION VOLUNTARIOS DE PARQUE CENTENARIO
LIBRES DEL SUR CABALLITO
ASOCIACION QUEREMOS BUENOS AIRES
PARTIDO SOLIDARIO DE CABALLITO
PARTIDO SOLIDARIO DE ALMAGRO
ASOCIACION COMERCIANTES Y VECINOS DE AV. GAONA
ESTACION DE LOS DESEOS CABALLITO
ASOCIACION EX PLAYA DE MANIOBRAS DE CABALLLITO
ASOCIACION CULTURAL ARTURO JAURECHE
COMUNIDAD SOLIDARIA DE CABALLITO
UNION DE BUENA VOLUNTAD DE BUENOS AIRES
BIBLIOTECA POPULAR HIJOS DEL BARRIO PIEDRABUENA
ASAMBLEA CID CAMPEADOR
ASAMBLEA POPULAR DE ALMAGRO
ASOCIACION CIVIL DE CULTURA POPULAR
COMISION INTERHOSPITALARIA DEL HOSPITAL DURAND CABALLITO
VECINOS AUTOCONVOCADOS DE SAAVEDRA
PROTOCOMUNA CABALLITO

Se cae el proyecto de IRSA para levantar un shopping en Caballito

El grupo, que tiene a la cabeza al empresario Eduardo Elsztain, encontró más trabas a su proyecto de construir un centro comercial en el barrio de Caballito. Hoy por hoy no tiene los 40 votos que precisa en el recinto de la legislatura porteña


Hace una década que Elsztain (foto) pretende levantar ese centro comercial y aunque esta vez se creía que estaban dadas las condiciones para llevarlo a cabo, finalmente se frenó. Aunque ya obtuvo despacho de preferencia, mañana no llegará a recinto, tal como esperaba.

Es más, varios diputados aseguran en off que ven "difícil" que salga este año y que es un "exceso" levantar allí una construcción de tantos pisos. "Ese proyecto no se lo vamos a votar", le dijo a este portal el jefe de uno de los bloques fuertes del parlamento porteño. Ciertamente, la propuesta no consigue aval político.

El predio donde IRSA intenta construir dicho mall es de 23.700 metros cuadrados y está ubicado entre la Avenida Avellaneda, la calle Olegario B. Andrade y el club Ferrocarril Oeste. En principio, pertenecía a Ferro, más adelante fue vendido al Organismo Nacional de Administración de Bienes del Estado (Onabe) y desde 1999 está en manos de Alto Palermo.

Justamente en Caballito los vecinos están en pie de guerra desde el año pasado por las múltiplesconstrucciones de "torres", que no sólo modifican el paisaje del barrio, sino que también trajeronserias complicaciones al suministro de servicios.

Consultado por Infobae.com, Diego Kravetz, presidente del bloque Identidad Porteña, consideró que es necesario escuchar "el fuertísimo reclamo de los vecinos". Además, recordó que él fue el autor de la ley que limita la construcción de torres en la zona y por eso reclamó ser "consecuente" con aquella medida.

Al respecto, el diputado de Autonomía con Igualdad Alejandro Rabinovich mostró reparos y dijo que es más que necesario contemplar las demandas de los vecinos del barrio, quienes luchan para que el barrio no crezca de forma desmesurada.

"El expediente así como está hay que revisarlo para que pueda contemplar alguna de las cuestiones que están planteando los vecinos", señaló el legislador a Infobae.com.

En definitiva, el camino para que el proyecto tenga luz verde está complicado y Elsztain ve cada día más lejos el sueño de comenzar a construir el centro comercial el año próximo.

Caballito: postergan la votación para habilitar un nuevo shopping

Un gran terreno baldío en Caballito se erige como eje de una polémica que tiene como protagonistas a vecinos, la Legislatura porteña y a IRSA, la empresa que es dueña de Alto Palermo, Alto Avellaneda, Abasto y el Dot Baires de Saavedra, entre otros shoppings. Sobre una franja de terreno que corre paralela a la avenida Avellaneda, la empresa proyecta la construcción de un nuevo centro comercial y le solicitó a la Legislatura que rezonifique el área. Ayer algunos vecinos salieron a la calle a manifestarse en contra del proyecto y, por su parte, los diputados decidieron posponer el tratamiento de la ley, que estaba previsto para hoy y que necesita 40 votos positivos para ser aprobada.

Los voceros de los diferentes bloques le dieron su punto de vista a Clarín. Algunos aseguraron que, por las polémicas que genera la rezonificación, sería difícil que se logre un consenso para tratarla antes de fin de año y otros aseguraron que se trataría la semana que viene.

"Esta rezonificación se viene estudiando hace un año. Técnicamente no hay nada que impida aprobarla. Es un terreno en el que los dueños, si lo desean, podrían construir torres de hasta 70 metros", explicó una legisladora.

"En Caballito tenemos la suficiente cantidad de locales y centros comerciales, no necesitamos un shopping. Además es el último espacio verde del barrio y queremos que allí construyan un parque público", le dijo a Clarín el vecino Mario Oybin, de SOS Caballito. En esa zona -en la que además hay una playa de maniobras del ferrocarril Sarmiento y una gran cantidad de terrenos baldíos que le pertenecen al Estado nacional- debería discurrir el demorado proyecto del Corredor Verde del Oeste.

Pero para los terrenos en cuestión, sus dueños tienen otros proyectos. Fueron adquiridos por IRSA diez años atrás y antes le habían pertenecido al club Ferrocarril Oeste. Fuentes de la empresa le informaron a este diario que confían en que finalmente se trate la rezonificación para poder comenzar con la construcción en 2010. Y aseguraron que el shopping tendrá "escala barrial". Contará con cuatro niveles, más tres pisos de cocheras subterráneas, y buscarán que el proyecto "promueva la integración entre el norte y sur del barrio". Por otro lado, entienden que las protestas son injustas. Detallaron que el terreno posee 23.000 m2 y está ubicado "dentro de un área que en total tiene 200.000 m2 libres".

Otros vecinos piensan que debería realizarse un estudio de impacto ambiental: "Si como dice IRSA el shopping no generaría problemas, entonces que lo construyan pero que haya una contrapartida. Un beneficio para la comunidad, como por ejemplo una escuela", dijo Gustavo Desplats de Protocomuna Caballito. Como se trata de una modificación del Código de Planeamiento Urbano, la ley es de doble lectura y exige una audiencia pública no vinculante.

DEBE AUTORIZARLO LA LEGISLATURA Polémica con vecinos por un centro comercial

En el barrio se oponen a la construcción de un shopping por temor a la saturación de servicios y a un caos de tránsito.

En Caballito, sigue la polémica por la construcción de un centro comercial: ayer, un grupo de vecinos protestó en la plaza Primera Junta en contra del proyecto y a favor de un corredor verde, pero desde la empresa argumentan que la zona no corre riesgo de saturación y que la altura no superará los cuatro pisos.

El emprendimiento se propuso hace diez años, pero no puede concretarse porque los terrenos necesitan un cambio de zonificación, algo que se puede modificar en la Legislatura: la iniciativa debe ser apoyada por 40 legisladores, pasar a audiencia pública y de nuevo a tratamiento en sesión. El proyecto para el cambio de zonificación ya obtuvo el "despacho de preferencia", pero se pospuso su tratamiento, previsto para hoy. Algunos diputados dudan de que la propuesta se trate este año y otros aseguran que se debatirá la semana que viene.

En caso de ser aprobado, las obras arrancarían el año que viene: será un shopping de no más de cuatro pisos de alto y tres cocheras subterráneas en un predio de más de 23 mil metros cuadrados, en avenida Avellaneda y Olegario B. Andrade, cerca del Club Ferrocarril Oeste.

Desde el grupo IRSA a cargo del proyecto dicen que la iniciativa ayudará a la unión entre las zonas que están al norte y al sur del ferrocarril Sarmiento, además de revalorizar la zona. Por su parte, los vecinos rechazan la construcción de "torres" y temen por una saturación de servicios y un caos de tránsito en uno de los barrios más poblados de la Capital. De todos modos, desde la empresa descartaron la construcción de viviendas.

CAME y FECOBA rechazan la instalación de shopping en Caballito

La Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) y la Federación de Comercio e Industria de la Ciudad de Buenos Aires (FECOBA), expresaron hoy su rechazo al proyecto de ley sobre modificaciones al código de planeamiento urbano que permitiría la instalación de un shopping en el barrio de Caballito.


En una carta dirigida a todos los legisladores porteños, ambas entidades sostienen que la autorización para que se lleve adelante el emprendimiento provocará “una nueva agresión para el comercio minorista tradicional, sector que viene sufriendo con la indiscriminada instalación de hipermercados y mega superficies comerciales similares a estos formatos, tal como ha sucedido en las últimas décadas, algunas veces con normas de excepción”.


Las entidades manifiestan, a la vez, que “la instalación de un nuevo shopping en el barrio de Caballito sobre una superficie de aproximadamente 24.000 metros cuadrados producirá graves consecuencias sobre el entorno urbano y ambiental circundante. Esto podrá observarse en la concentración del tránsito vehicular, principalmente por el proveniente del sur y del norte de la ciudad, en la polución ambiental y en el aumento de la contaminación auditiva, tal como ha ocurrido con la reciente inauguración del shopping DOT Baires de Saavedra. También, se observarán alteraciones en el libre tránsito peatonal y en la mayor utilización de servicios públicos”.


CAME y FECOBA advierten también que “se alterará notablemente el aspecto e imagen de la zona y generará hábitos de consumo que atentarán contra el comercio instalado, que ha provisto tradicionalmente de bienes y servicios a los habitantes, provocando cambios en el entramado urbano del mismo”.


Al momento de defender los centros comerciales a cielo abierto, las entidades también recuerdan las consecuencias económicas que la instalación del shopping generaría en el comercio minorista instalado en el barrio. “Es el comercio local quien ha invertido tradicionalmente para mejorar su prestación, generando servicios básicos de provisión a la población, procurando permanentemente mejorar las condiciones del entorno para óptimo desempeño del mismo”, indican, entre otros aspectos.

No al Shopping. Reclamo vecinal en Caballito.

El día Miércoles 23 a las 19 hs, diversas organizaciones del barrio de Caballito nos concentramos en Nicasio Oroño y Avellaneda para manifestarnos en contra de la construcción del Shopping perteneciente a la empresa IRSA.

Se cae el proyecto de IRSA para levantar un shopping en el barrio de Caballito

El grupo, que tiene a la cabeza al empresario Eduardo Elsztain, encontró más trabas a su proyecto de construir un centro comercial en la Capital Federal

Hace una década que Eduardo Elsztain (foto) pretende levantar un centro comercial en el barrio de Caballito y aunque esta vez se creía que estaban dadas las condiciones para llevarlo a cabo, finalmente se frenó.


Pese a que ya obtuvo despacho de preferencia, este jueves no llegará a recinto, tal como esperaba.

Es más, varios diputados aseguran en off the record que ven "difícil" que salga este año y que es un "exceso" levantar allí una construcción tantos pisos.

"Ese proyecto no se lo vamos a votar", le dijo a este portal el jefe de uno de los bloques fuertes del Parlamento porteño. Ciertamente, la propuesta no consigue aval político.

El predio donde IRSA intenta construir dicho mall es de 23.700 metros cuadrados y está ubicado entre la avenida Avellaneda, la calle Olegario B. Andrade y el club Ferrocarril Oeste.

En principio, pertenecía a Ferro, más adelante fue vendido al Organismo Nacional de Administración de Bienes del Estado (Onabe) y desde 1999 está en manos de Alto Palermo.

Justamente en Caballito los vecinos están en pie de guerra desde el año pasado por las múltiples construcciones de "torres", que no sólo modifican el paisaje del barrio, sino que también trajeron serias complicaciones en el suministro de servicios.

Al respecto, el diputado de Autonomía con Igualdad, Alejandro Rabinovich, mostró reparos y dijo que es más que necesario contemplar las demandas de los vecinos del barrio, quienes luchan para que el barrio no crezca de forma desmesurada.

"El expediente así como está hay que revisarlo para que pueda contemplar alguna de las cuestiones que están planteando los vecinos", le señaló el legislador a Infobae.com.

En definitiva, el camino para que el proyecto tenga luz verde está complicado y Elsztain ve cada día más lejos el sueño de comenzar a construir el centro comercial el año próximo.


Oposición a la construcción de un shopping en Caballito

La apertura de nuevos shoppings y también la construcción de torres de edificios parecen no reflejar los sentimientos de la gente de Caballito, que está en contra de esto porque según ellos hará que el barrio se sature y supere la capacidad que tiene en estos momentos.

Hace unos meses que en el barrio de Saavedra de la ciudad de Buenos Aires se inauguró el Dot Shopping y los vecinos de aquel barrio no estaban para nada conformes con la puesta del centro comercial, y ahora que lo inauguraron aún menos lo están. Afirman que no sirve para el desarrollo del barrio y que sí contribuye a la saturación de la zona y los servicios.

Esto mismo parece estar sucediendo en el porteño barrio de Caballito, ya que días pasados los vecinos estuvieron protestando en la zona de Primera Junta en contra de la construcción de un shopping, ya que afirman que eso alteraría la normalidad del barrio. Este proyecto está dando vueltas hace 10 años, pero no puede llevarse a cabo porque está prohibido.

Ahora bien, esta prohibición puede levantarse si la Legislatura porteña aprueba la rezonificación del lugar, lo cual va a tratarse próximamente. Además los vecinos se oponen a la construcción de grandes torres por lo cual también tendrá otro foco de conflicto con la gente de Caballito y alrededores.

En tanto la empresa constructora del shopping, IRSA, afirmó que de ningún modo la apertura de un nuevo shopping podrá afectar al barrio y sí que unirá los dos caballitos que están separados por la vía y será un punto de encuentro en el barrio, así como también se revalorizará la zona.

Los costos de modificar el código

Magdalena Eggers-arquitecta, .

Ya sabemos que nuestros diputados no pueden estar en todo, y para eso tienen sus asesores. También sabemos que a veces se les escapan cosas y firman sin leer, o leen pero no entienden. Pero lo que no sabemos, la mayoría de las veces, es que esos descuidos nos traen graves consecuencias a los ciudadanos. Pongamos por caso a la Ciudad de Buenos Aires: al aprobar la Ley Tarifaria, este año, se olvidaron de transcribir algunos artículos (como el 70 y el 78 del año 2008, por ejemplo), y por eso el Gobierno Porteño no puede cobrar tasa por las habilitaciones comerciales ni las consultas a Planeamiento, entre otras cosas.Pero las omisiones más escandalosas se produjeron al aprobar el Código de Planeamiento del año 2000: ya se publicaron varias ediciones de interpretaciones para intentar tapar algunos baches mediante decretos. Pero, como me dijo hace poco alguien de la Comisión de Planeamiento de la Legislatura, "nosotros estamos para redactar leyes, la aplicación es un problema del (Poder) Ejecutivo".

Podemos empezar comentando que al quitar el inciso b) del artículo 4.2.5. se quedaron sin tanque de agua elevado los distritos que tienen plano límite, como el R2b: al agua hay que presurizarla y rogar para que no haya cortes de luz.O haciendo notar que un travieso dibujante corrió la línea que limita al C3II de la zona de Avellaneda y Nazca, desde Emilio Lamarca hasta San Nicolás, sin que mediara un correlato en el texto que lo defienda, transformando de esta forma esas manzanas en altamente comerciales, para beneficio de quién sabe qué intereses.Al distrito E3 (de equipamiento que generalmente rodea a los hospitales) se le quitaron todos los párrafos que hablaban de FOT (la cantidad de metros cuadrados que se pueden construir en función de la superficie del terreno), dejando sólo el último, que correspondía a torres de oficinas, y que era 3. Cabe aclarar que hasta ese entonces, el FOT para el uso vivienda en esa zona era 1.

Pregunté a un funcionario si no se les había ido la mano al triplicarlo, y me comentó que en realidad debían haber establecido dos tipos de E3, uno más central y otro barrial, porque cambiaron ese valor pensando en el entorno de la Facultad de Medicina. Por eso, cuando los vecinos de Coghlan alzaron su voz, ya habían desaparecido muchas de las casitas de estilo inglés próximas a la estación, por el simple pecado de estar cerca del Hospital Pirovano. Algo parecido sucedió a los vecinos de Caballito con el entorno del Hospital Durand. Los vecinos de Palermo Hollywood en cambio, perdieron el tren y el barrio de casas bajas próximo a las vías pasó a ser un universo de torres con amenities, tal como exige la moda.

Pero lo que más llamó mi atención fue la omisión del párrafo de FOT en el distrito C3II, que en ese entonces era 2 (o sea: dos veces la superficie del terreno). Llamé a la Legislatura, pensando que se trataba de un error. Consultaron al mentor del proyecto, el tan recordado doctor (no por su actuación en el campo de la medicina precisamente) Rubén Campos, a cargo de la Comisión de Planeamiento, quien respondió que se quitó a propósito, para fomentar la centralidad de las avenidas barriales. Traducido: como se permiten 8 o 9 pisos, en algunos casos el FOT pasó a ser 8 o 9. Gracias a esto conviven hoy en una misma manzana –muchas veces minúsculas porque dan a pasajes como es el caso de las avenidas Del Carril, De los Incas, Segurola o Alvarez Jonte en la zona de ensanche– pequeños lotes con casitas de dos plantas junto a paredones de 32 metros de alto. Es el caso de los vecinos de Villa Pueyrredón, que piden a gritos que no sigan destrozando la señorial Avenida Salvador María del Carril (foto) con solitarias torres de cemento. Nada menos que treinta y dos edificios a lo largo de catorce cuadras.

martes, septiembre 22, 2009

Daniel Schavelzon, arqueólogo urbano "Los barrios porteños van perdiendo la memoria"

Arquitecto, investigador y académico reconocido, Schavelzon está a cargo del área de Arqueología Urbana del gobierno porteño. Como funcionario enfrenta a diario el dilema entre preservar el patrimonio porteño y atender las demandas de una metrópolis moderna. Para él, los intereses económicos propios del capitalismo no deben estar reñidos con la cultura del respeto por la memoria y la identidad ciudadanas, porque las grandes ciudades del primer mundo hacen del respeto por su historia un tesoro preciado que atrae turismo y, por lo tanto, divisas. Advierte sobre una tendencia que hará desaparecer en 10 años a los barrios porteños como memoria viva de nuestra identidad e historia.

¿Con qué criterio se decide que un objeto es preservable?

En principio, se requiere que exprese hechos materiales o inmateriales. Si es así, representará la memoria viva de una sociedad y se lo preserva porque es un referente concreto de un momento significativo de nuestra historia y, por ende, hace a nuestra identidad social. De lo contrario, no existirían motivos para considerarlo parte del patrimonio. La preservación en abstracto sólo tiene el sentido de una moda.

¿Hay improntas ideológicas o políticas que puedan definir nuestro patrimonio?

La identidad de una sociedad es múltiple. Por tanto, preservarla requiere de una actitud pluralista que represente a la historia mucho más allá de lo que pensamos políticamente sobre cada momento. Cuando consideramos que algo es preservable, no lo hacemos en virtud de beneficiar la ideología de un grupo o sector, porque entendemos a la sociedad como un complejo formado por una enorme gama de grupos sociales, nacionalidades, etcétera. La preservación debe centrarse en lo que es significativo para todos los grupos sociales o sujetos colectivos.

Bajo la democracia, ¿hubo casos en que se hayan destruido huellas de nuestra identidad por motivos políticos o ideológicos?

Recuerdo cuando se taparon los agujeros de bala que lucían en el frente del Ministerio de Economía tras la sublevación militar de junio de 1955 y que testimoniaban un episodio que no sólo fue una afrenta al peronismo, sino a todos los argentinos. Aquellos agujeros simbolizaban una locura militar y el preanuncio de una barbarie. Entonces, cuando un gobierno los tapa, borra una parte de la memoria urbana. A esos agujeros los visitaban miles de personas, porque eran parte de nuestra memoria histórica.

¿Qué valores patrimoniales mantiene hoy la ciudad de Buenos Aires?

El principal patrimonio es el barrio, que le da identidad al porteño. Me refiero al barrio de calles empedradas, buzón en la esquina, arbolitos cada diez metros, fachadas italianizantes que llenaron la ciudad y casas chorizo modestas y sencillas donde vivían nuestra familias, que representaban la arquitectura del inmigrante que llegó con las manos vacías, que se puso a trabajar, que construyó dos piezas, que después levantó la tercera, que si tuvo dinero edificó una sala adelante con fachada y si no lo tuvo, dejó un patiecito a la espera de tiempos mejores. Todo ello fue clave en la constitución de nuestra historia ciudadana porque representó una forma de vida y el modo en que se construyó la sociedad y el país. En ese contexto barrial, construir torres destruye la memoria y hoy no queda una manzana en la ciudad donde no haya una torre.

Entonces, el barrio sería el patrimonio más valioso y a la vez el más amenazado…

Sí. En especial, la arquitectura modesta; porque –además- carece de normativas que la preserven. Los grandes monumentos se defienden solos; pero, ¿quién defiende a la placita del barrio?

Ante la repavimentación que ejecuta el gobierno surgieron algunas resistencias al levantamiento del empedrado que representaría parte de la historia que menciona.

Probablemente sea cierto que es más caro mantener el empedrado; pero también es costoso vacunar a los hijos o mandarlos a la escuela y uno igual lo hace. El patrimonio es parte del costo social, como lo son la salud y la educación, y afrontarlo no es sólo responsabilidad del Estado, sino de la sociedad, de los ciudadanos.

¿Hay algún barrio porteño que se resista a la desaparición de su patrimonio?

Estadísticamente, el más resistente es Barrio Norte. Según el promedio de demoliciones, en apenas 4 años desaparecerán de Palermo Viejo todas las construcciones anteriores a 1920. Mientras, en Barrio Norte subsisten 150 petit hoteles de esa época y eso le da unos 10 años para que desaparezcan. La tendencia es hacia la transformación absoluta de la ciudad y la desaparición de los barrios.

domingo, septiembre 13, 2009

Vino Lostri y mandó a parar


El inefable subsecretario de Planeamiento Urbano y su ministro de Desarrollo Urbano, Daniel Chain, le tiraron con munición gruesa al régimen de penalidades para proteger el patrimonio. Lo hacen con un argumento ilegal: que ellos tienen el monopolio de las inspecciones. Para cuidar el rancho propio están creando un conflicto de poderes con la Legislatura

Por Sergio Kiernan

El Ministerio de Desarrollo Urbano porteño acaba de disparar un muy fuerte torpedo al régimen de penalidades que busca proteger el patrimonio. Poniéndose por encima de la Ley 1227, descartando la misma posibilidad de que la Legislatura de la ciudad de Buenos Aires sea la que tiene derecho a hacer leyes, cambiarlas y modificarlas, el ministro Daniel Chain y su subsecretario de Planeamiento Urbano, Héctor Lostri, se niegan siquiera a considerar que Cultura toque el tema de proteger el patrimonio. Si se trata de edificios, dicen Chain y Lostri, el monopolio es de ellos. Y no importa que la Legislatura diga, como ya dijo, que los edificios patrimoniales son también alzada de Cultura.

El conflicto nace con un detalle muy rico de la Ley 1227, votada en el ya lejano 2003 y la primera que definió el patrimonio como figura legal. Vista hoy, la ley resulta muy genérica –aunque fue un verdadero logro entonces–, pero incluía un cambio copernicano en la legislación de la ciudad: por primera vez se definía que el patrimonio edificado era un tema cultural y por tanto el Ministerio de Cultura tenía intervención.

Por eso se le ordenaba a ese ministerio –y no al de Desarrollo Urbano– que creara un régimen de penalidades específico para los que atentaran contra el patrimonio cultural (mueble, inmueble e intangible) y se implicaba que existiría un futuro cuerpo de inspectores específico. Este régimen era formalmente una reforma al código de faltas de la ciudad.

Todo esto durmió largamente en los cajones de esa supuesta progresista llamada Silvia Fajre, que fue subsecretaria de Patrimonio Cultural y luego ministra de Cultura. Pese a que cualquier funcionario se entusiasmaría de alma ante semejante mandato, Fajre siempre repitió como un mantra que “no se puede, no se puede”, lo que demuestra más su desánimo moral que un análisis de la realidad. A tanto llegó su negativa a mover un dedito que la diputada Teresa de Anchorena, presidenta de la Comisión de Patrimonio de la Legislatura, tuvo que presentarle un amparo para que se animara a reglamentar la ley. La reglamentación tomó más de tres años y luego Fajre tuvo el alivio de que Jorge Telerman perdiera las elecciones y ella no tuviera que pasar más angustias.

El tema fue retomado por la actual subsecretaria de Patrimonio Cultural porteña, Josefina Delgado, que tiene otros calibres. Delgado entendió rápidamente el potencial enorme de tener semejante herramienta para sancionar a los chantas golpeándolos en su órgano más sensible: el bolsillo. Por eso preparó un proyecto con fuertes multas: “Para obras no autorizadas que afecten el valor patrimonial de Bienes Catalogados y Monumentos Históricos Nacionales, se sancionará al responsable (propietario, profesional a cargo de la dirección de obra, empresa constructora y/o empresa de demolición involucradas en el daño) con multa de 350.000 a 500.000 unidades fijas si el daño es la demolición total; de 200.000 a 350.000 unidades fijas si es demolición parcial; y 50.000 a 200.000 unidades fijas cuando se modifique, destruya o sustraiga una parte constitutiva del bien. En todos los casos, si el responsable de la ejecución de la obra fuera un profesional o titular de una empresa, será sancionado con multas mayores a las de cada caso y puede ser pasible de la sanción de inhabilitación y/o suspensión en el uso de la firma. Se procederá asimismo a la clausura de la obra”.

“En cuanto a los bienes inmuebles declarados ‘Bien de Interés Cultural’, en los términos de la Ley 1227 o que se encuentren en proceso de ser catalogados, la sanción será una multa de 200.000 a 250.000 unidades fijas cuando efectúe la demolición total del inmueble, 100.000 a 200.000 unidades fijas para demolición parcial y de 25.000 a 100.000 unidades fijas para modificación, destrucción o sustracción de una parte constitutiva de un inmueble. Se prevén asimismo sanciones a los responsables profesionales y empresas, inhabilitación y/o suspensión en el uso de la firma y clausura de la obra.” Estas grandes cifras de “unidades fiscales” deben traducirse a su equivalente en pesos para tener una idea de lo que estamos hablando.

Como esto es más revolucionario que Rosa Luxemburgo en un mal día, el proyecto fue cautamente tratado. Tanto, que parecía nuevamente encaminado al cajón. Pero, el 23 de julio, el ministro de Cultura, Hernán Lombardi, le contó a este suplemento que el proyecto ya estaba en Planeamiento y que el mismo subsecretario Lostri le había garantizado por teléfono que en quince días lo despachaba. Pasados los quince días, y quince más, y algunos más de yapa, quedó esta semana en claro que Lostri no despachó nada y que embarró la cancha a más no poder: le envió un rotundo rechazo a toda la idea al procurador general porteño.

Este jueves, m2 se enteró de que Desarrollo Urbano rechazaba en los términos más duros el expediente 78654/03 MGEYA. Según Lostri, que firma el papeleo, la Dirección General de Interpretación Urbanística “no considera procedente” que Cultura se meta a inspeccionar edificios. Lostri no sólo dice que está de acuerdo con su DGIU en eso de cuidar el rancho sino que agrega que envía el parecer al procurador para que le diga enérgicamente a la subsecretaria de Patrimonio Cultural que desista de insistir con esa idea.

Lostri y Chain son más arquitectos que otra cosa, más arquitectos que funcionarios porteños, que militantes del PRO, que reguladores, que planificadores o mismo que ciudadanos. Son arquitectos que consideran que los arquitectos no pueden ni en sueños ser sancionados por sus actos, que es exactamente lo que piensan las corporaciones de arquitectos, que jamás sancionaron a un socio por obras ilegales. El ministro y su subsecretario se comportan como miembros fieles de la corporación. Para cubrir las formas, Lostri avisa que preparó un proyecto propio de “faltas urbanísticas” con el proviso de que será exclusivamente administrado por su gente.

El procurador general de esta ciudad se encuentra ahora en un brete proverbial. Esta posición de Desarrollo Urbano no refleja un simple conflicto entre ministros o subsecretarios sino un monumental desprecio a la Legislatura y un potencial conflicto de poderes que te la debo. Lo que Lostri no entiende –o se hace el que no entiende– es que la Legislatura tiene el poder soberano de sacarle el monopolio de las inspecciones. En su nota al procurador, el arquitecto hasta cita el código urbano sin darse cuenta de que la Ley 1227 es, justamente, una reforma de ese código. Y lo que se reforma es nada menos que el monopolio que ejercía su susbsecretaría y sus direcciones generales.

¿No hay un abogado en Desarrollo Urbano que les explique estas cosas a Chain y Lostri? ¿No hay un político del gobierno porteño que les pida que se dejen de inventar problemas y piantar votos?

Por muchos años fue Desarrollo Urbano, bajo nombres diversos, el que se encargó de inspeccionar todo lo que tuviera ladrillos. Se ganaron una merecida fama de indiferencia a los crímenes de lesa historia y fue por eso que la Legislatura le dio vela a Cultura en el tema patrimonial. Ni Chain ni Lostri pueden rechazar lo votado por la asamblea de la ciudad.

viernes, septiembre 11, 2009

La avenida Callao será preservada Fue catalogada "área de protección histórica", con reglas especiales de construcción, iluminación y publicidad

Angeles Castro
LA NACION

La Legislatura porteña catalogó ayer como área de protección histórica (APH) la avenida Callao en toda su extensión, categoría que busca impedir modificaciones significativas y mantener la línea estética del paisaje. La norma, precisamente, no sólo influye en las parcelas frentistas de ambas veredas de la tradicional arteria de Buenos Aires: regula también el entorno de los edificios con reglas específicas de decoración, iluminación y uso, con el objetivo de conservar la armonía de la avenida.

La ley -aprobada sobre un proyecto de la diputada Marta Varela (Pro), que tuvo despacho de la Comisión de Planeamiento Urbano- considera que el conjunto de bienes muebles e inmuebles situados sobre Callao es "de alta calidad arquitectónica y urbana, caracterizado por una particular concentración de edificios representativos de las distintas vertientes arquitectónicas de fines del siglo XIX y principios del XX, que otorga a este ámbito un carácter ecléctico propio y original".

Según explicó Varela, "la protección impuesta implica que no se pueda transformar por ningún interés particular, que exige un mantenimiento especial y, eventualmente, aportes estatales para la conservación".

La ley, sancionada ayer en doble lectura, protege, por un lado, a 45 edificios con la llamada "protección cautelar", o sea, de las fachadas que no podrán ser alteradas. Estos se suman a 23 inmuebles que, antes de la aprobación de la norma, ya contaban con protección estructural, o sea, de la fachada y del interior.

Para el resto de los lotes situados sobre la avenida, detalló la presidenta de la Comisión de Planeamiento, la peronista Silvina Pedreira, "si se llega a construir o hay modificación de un edificio, se deberá respetar el estilo y la misma línea estética, como determinados revoques y ornamentaciones, y se deberán respetar la composición y las texturas existentes".

Por otro lado, los diputados establecieron limitaciones de tamaño a la instalación de marquesinas, toldos y publicidades, para los que fija condiciones especiales de emplazamiento. Además, la ley establece que se respeten las actuales características del mobiliario urbano (bancos y faroles) en futuras intervenciones sobre Callao.

En cuanto a las plazas y plazoletas situados sobre este distrito APH, "toda modificación deberá responder a un proyecto integral que contemple aspectos históricos y paisajísticos y requerirá la aprobación previa del organismo de aplicación".

Los legisladores dejaron librada al Poder Ejecutivo la designación de esa autoridad de aplicación, que deberá constar en la reglamentación de la norma.

Finalmente, los diputados también impusieron determinados criterios de forestación para las parcelas abarcadas.

"En general, suelen catalogarse inmuebles en forma aislada. Pero en este caso quisimos preservar a toda una avenida y su entorno", señaló la macrista Varela. Ya cuentan con el paraguas del APH la Avenida de Mayo y la avenida Luis María Campos, recordó Pedreira.

Por su parte, Varela rescató el valor de la avenida Callao, no sólo como "una de las grandes arterias centrales de la ciudad", sino como "un reservorio de los edificios construidos en un momento particular de la historia argentina".

La protección aprobada anoche rige para Callao en toda su extensión, desde Rivadavia hasta el Bajo. Distribuidas a lo largo de la avenida, conviven tres áreas diferenciadas por el acento de sus actividades.

La primera, de Rivadavia hasta Corrientes, sería la Callao de la actividad política, con el Congreso; las confiterías El Molino, El Tropezón, el Café de los Angelitos y L´Aiglon, y el hotel Savoy, muy concurridos por hombres de la política.

La segunda área, entre Corrientes y Santa Fe, está más vinculada con la educación, con la Escuela Normal Superior Domingo F. Sarmiento, el Colegio La Salle, la Universidad del Salvador, y en su entorno, el Ministerio de Educación, frente a la plaza Rodríguez Peña.

La tercera área, desde Santa Fe pasando por Las Heras hasta el Bajo, es la Callao residencial.