miércoles, agosto 11, 2010

DGFYCO Y DERRUMBES

Proto Comuna Caballito

Hechos. No palabras.

La Dirección General de Fiscalización y Control de Obras (DGFYCO) del Gobierno de la Ciudad , a cargo de Jose Angel Baez. NO VA MAS sencillamente debe disolverse como organismo, y su personal ser reasignado a otras funciones. Esta direccion, depende de la Agencia Gubernamental de Control, que dirige Raul Rios.

Si hacían falta pruebas de la inoperancia, ineficiencia, falta absoluta de rigor en la función de control y fiscalización. Sin pensar en la eventualidad de existencia de corrupción de algunos funcionarios. Ya habitualmente se producen derrumbes, que no es lo mismo que infracciones o interpretaciones dudosas de la norma. (unos metros cuadrados de mas por ahi, un pisito de mas por alla).

Mas del 60% de las demoliciones de la Ciudad son ilegales. Nadie las controla. Se hacen sin ninguna de las garantias requeridas por seguridad en la ley. Y no las realizan empresas demoledoras. Nunca tienen cartel de demolicion. Las denuncias vecinales son inutiles la DGFYCO no existe. De esta manera, entre otras cosas, las leyes patrimoniales son burladas sistemáticamente por los depredadores.

El Jefe de Gobierno Ing. Macri tiene una deuda a saldar con los habitantes de esta ciudad. No es haciendo un circo mediatico pos facto, casi sacando piedras con sus manos, que debe actuar un estadista. La actuacion del gobierno debe ser pre facto, antes del hecho, previniendo, controlando. Justo lo que no hace.

Porque los vecinos estamos cansados de realizar denuncias ante la DGFYCO, y no obtener respuesta: Por los daños colaterales a las propiedades linderas, grietas, rajaduras, puertas que no cierran, pequeños y grandes derrumbes. Por la afectación del patrimonio arquitectónico de la Ciudad de Buenos Aires, en donde los inspectores tardan semanas antes de aparecer. Dando la posibilidad de la destrucción a pesar de las denuncias. Flotando siempre en el aire un tufillo a complicidad complaciente. Por la transgresión de la fisonomía de los barrios de casas bajas en donde se aprueban megaconstrucciones sin ningun tipo de participacion vecinal. Por el Impacto y la degradacion al medio ambiente.

Los constructores inescrupulosos ponen en riesgo la vida y los bienes de los vecinos de la Ciudad, con un modelo constructivo que solo se interesa por el incremento de las utilidades. Y que no es controlado por nadie.

Ya desde hace mas de tres años que insistimos en la necesidad de sumar una nueva etapa de inspección a las actuales. En el momento de la realización del pozo de la obra, el momento mas dramatico y potencialmente peligroso para terceros y los propios obreros. Sin tener ningun tipo de repercusión desde el gobierno de la Ciudad. Que se muestra desbordado y complaciente con los constructores. Hoy en dia la primera inspeccion del Gobierno se realiza al terminar la primer loza (el techo de la planta baja).

La mayoria de estos desastres se produce por la falta de submuracion, (la realización de un muro por debajo de la cota del suelo), este procedimiento basico de la construccion puede insumir de 6 a 10 dias de trabajo. Los inescrupulosos lo saltean rogando por su suerte. Que no siempre los favorece. Y las consecuencias las pagamos los vecinos y los obreros.

Los derrumbes ocurridos en la Ciudad de Buenos Aires en los últimos años (Villa Urquiza, Parque Chacabuco, Caballito, Palermo, Villa Crespo, Boedo, etc.) no ocurren por obra y gracia de la naturaleza. La imprevisión de las constructoras, sumada a la inexistencia de un contralor eficiente por parte del Gobierno de la Ciudad lleva a poner en situación de peligro a las edificaciones previas de los terrenos linderos a las obras en construcción y lo que aun es mas dramatico a la vida de los vecinos y de los propios obreros.

Cualquier ciudadano está medianamente expuesto a ser gravemente damnificado, en su patrimonio o su vida, merced a la irresponsabilidad y negligencia con que se maneja esta repartición.

Una ciudad como Buenos Aires, una megalópolis, no puede estar controlada por un organismo semejante al actual (es lo mismo que si un niño estuviese a cargo de una central nuclear) No es SERIO.

En su reemplazo deberia crearse un nuevo cuerpo que actúe bajo la supervisión de un Comité integrado por profesionales, representantes de ONG barriales y funcionarios públicos. Posiblemente en el ambito de las Comunas. Que funcione de manera transparente y no opaca como la actual DGFYCO: que no tiene un procedimiento claro. Lo que complica la posibilidad de que el ciudadano acceda al expediente Por lo que se debe instrumentar una fácil accesibilidad a los mismos. Toda la información referida al tramite de habilitaciones y permisos de obras deberá estar montada en el sitio de la Ciudad.

El personal a incorporarse deberia seleccionarse por concurso de antecedentes, estos deberán estar disponibles en Internet y la ciudadanía podrá disponer de al menos 30 días para objetar, con fundamento, a cualquiera de ellos.

Un informe de la Auditoria General de la Ciudad de mediados de 2006, pone en evidencia las irregularidades existentes en el órgano de control de las construcciones: la DGFYCO. Falta de seguimiento de denuncias, trámites incompletos, obras en ejecución que no reúnen todos los requisitos, etc. Y luego de 4 años nada a cambiado. Tenemos centenares de denuncias vecinales que avalan nuestras palabras.

La construcción indiscriminada de edificios, sin planeamiento adecuado y control eficiente es una bomba de tiempo que comenzó a explotar. No podemos esperar el agravamiento de la situación. Se deben tomar medidas urgentes. Sin sobreactuaciones para las camaras.

Loa saluda fraternalmente Lic. Gustavo Desplats.

Informes: 4903-7444 15-3833-8491

1 comentario:

Liliana de CB dijo...

En los úitmos 4 años... 35 ionspecciones por un quincho que hace 30 años se ubica en ámbito de mi propiedad exclusiva... con el fin de cohonestar tal supuesta infracción de demoliciones que provocaron derrumbes y la edificación en el fonde de mi cada. ¿Cómo me sumo a esta iniciativa si mi situación es paradójicamente inversa a la que denuncian... al menos en lo aparente? Digo, porque por falta de !"inspecciones" no me puedo quejar. Sí me pregunto cuál es el criterio de prioridad de los inspectores que no son suficientes para impedir desgracias de todo tipo pero sobran para venir a imputar como obra nueva un quincho de casi tres décadas, siempre munidos de amenazas de multas millonarias - que no existen en la realidad - y hasta llamando a la policía para intimidarme.